
Traducción
© 2005-2008 Per Contra: The International Journal of the Arts, Literature and Ideas
Mi escalera eleva sus dos puntas donde
el cielo se vé
entre ramas; un barril que no llené
me espera, y en el verdor quizás se esconde
fruta que todavía no he cosechado.
Mas, para mí, la cosecha ha terminado.
La noche huele a sueños invernales
y a manzanas: siento gran modorra.
A través de una capa de cristales
que esta mañana lució el estanque helado,
vi una extrañeza tal que no se borra,
que con su escarcha ha blanqueado el prado.
Se licuó el hielo, lo dejé caer,
y se estrelló,
y a mí—dormido ya cuando cayó—
me reveló
lo que este sueño mío había de ser:
manzanotas que iban y venían
entre racimo y flor,
con manchas de marrón que enrojecían.
El empeine no me deja de doler
donde lo ha deformado el escalón.
La escalera, al más leve temblor
de las ramas, se agita, y oigo retumbando
en el cajón
las manzanas que lo van atiborrando.
Es que esta demasía—
esta abundancia—abruma: me he cansado
de la cosecha que yo mismo he deseado.
Mil veces por diez mil frutas había
que acariciar y no dejar caer,
por ser
hacia el gran molino encarrilado—
aunque entero y limpio de defecto—
todo fruto caído: aunque sea sano,
es despreciado.
Se comprende que me inquieta ese prospecto;
me turba el sueño, si es sueño este letargo.
Si no se hubiera
marchado la marmota, diría si es como el largo
sueño suyo aquél que pinto a mi manera,
o un simple sueño humano.
“After Apple-Picking, “Birches, “The Death of the Hired Man,” The Silken Tent,” and “Mending Wall” from THE POETRY OF ROBERT FROST edited by Edward Connery Lathem. Copyright 1930, 1939, 1969 by Henry Holt and Company, copyright 1942, 1944, 1958 by Robert Frost, copyright 1967, 1970 by Lesley Frost Ballantine. Reprinted by permission of Henry Holt and Company, LLC.

